En política no basta con hacer las cosas bien, además hay que saber venderlas. Esa es la máxima que parece haber seguido el Presidente del Gobierno, Jose Luis Rodríguez Zapatero. Acorralado por las encuestas desfavorables, por la derrota en Galicia, y por la agridulce victoria en Euskadi –que le ha dejado sin el apoyo del PNV, su aliado más fiable en el congreso- Zapatero ha decidido imprimir un nuevo ritmo al Gobierno de cara a las elecciones europeas, que el PP ya plantea como un plebiscito. La oposición y sus medios afines llevaban tiempo acusando al Gobierno de inactividad ante la crisis, y esa opinión estaba calando entre la ciudadanía. Esta remodelación gubernamental es la sustitución de un perfil técnico y sosegado, como el de Bernat Soria y Pedro Solbes, por otro más político, como el de Manuel Chaves y Pepe Blanco. “Hagáis lo que hagáis, que se os vea trabajar”, ésa parece ser la nueva consigna de Zapatero. No en vano, la actividad ministerial desde el pasado 7 de abril ha sido frenética.